Archivo de Agosto 2009

Bebe una copa de vino tinto por día

Agosto 21, 2009

Mucho se ha hablado sobre el vino y sus variedades, propiedades y consecuencias buenas y malas que a la salud.

vino

Hace algunos años se ha popularizado un estudio científico que demuestra que beber una copa de vino tinto por día genera beneficios en la salud, especialmente al corazón.

Beber vino tinto con moderación aumenta la calidad de vida, afirman los científicos. Y no se equivocan, pues esta bebida ancestral aporta niveles importantes de vitaminas A, B y C. Además, contiene calcio y magnesio y se ha demostrado sus propiedades digestivas. No olvidemos que el ingrediente principal del vino es la uva, una fruta con múltiples beneficios.

Por otro lado, también es cierto que el alcohol, en todas sus modalidades, fija las grasas, motivo por el cual en muchas dietas no se nos permite bebe licor. Pero siempre hay que tener en cuenta que la clave para una vida y una alimentación saludable es la moderación. No debemos privarnos de las cosas que nos gustan, pero excedernos en la tentación siempre será perjudicial para nuestra salud y para nuestra vida en general.

Igualmente hay que saber que el vino tinto contiene muchas menos calorías que otras bebidas alcohólicas como la cerveza o los cocteles.

vino tinto salud

Tomando las evidencias científicas que demuestran las propiedades del vino para la salud, muchoa centros de estética utilizan la llamada vinoterapia en forma de baños y máscaras corporales para aumentar la circulación sanguínea y mejorar el aspecto de la piel.

Asimismo, el vino tiene propiedades relacionadas a la longevidad, así que las máscaras de vino tienen propiedades antioxidantes que mejoran el aspecto de las arrugas.

Los baños de inmersión que combinan diferentes clases de vino con aguas termales también contribuyen a la relajación muscular. Algunos centros realizan sesiones de masajes con vino, justamente para acentuar los beneficios sobre la musculatura.

Fuente: Botanical on line.

El Vino y la Salud

Agosto 21, 2009
EL VINO Y LA SALUD

El consumo moderado de vino y su efecto beneficioso en la salud es una frase posiblemente muy repetida, ya que está avalada por los múltiples estudios realizados por los más prestigiosos médicos y expertos nutricionistas internacionales.

En términos más científicos el vino posee ciertos componentes, que actúan sobre los lípidos plasmáticos (básicamente el colesterol, HDL), las plaquetas o la coagulación sanguínea en la protección cardiovascular.

Cada día existen más evidencias que corroboran los estudios anteriores y se da un paso más. Se puede afirmar que el consumo moderado de vino ya no sólo es beneficioso para prevenir enfermedades de tipo coronario sino de tipo cancerígeno, diabetes o, incluso, de Alzheimer.

Lo más importante se centra en el consumo moderado de vino y una dieta equilibrada, sea en forma de vino tinto o blanco (30 gramos por día o su equivalente habitual en volumen), es aconsejable siempre que no existan contradicciones de ningún tipo para ello.

La seguridad en el consumo del vino tuvo su primera demostración en Francia, en el año 1992, gracias al estudio de Serge Rénaud, “La paradoxe française“. Bajo este título se pone de manifiesto, con ejemplos, como un país con riesgo cardiovascular similar al de otros países desarrollados tiene una incidencia de enfermedades cardiovasculares inferior a ellos.

El profesor Renaud llegó a la conclusión que el consumo moderado de vino reduce en un 20% el riesgo de cáncer, infarto de miocardio o accidentes vasculares cerebrales después de realizar un largo estudio durante 20 años, analizando la evolución de la salud de 34.000 personas con edades entre 40 y 60 años.

La paradoja francesa” y “el resveratrol” han abierto las puertas a nuevas investigaciones; Pero no se puede olvidar que las bondades del vino ya las prescribió Hipócrates, padre de la medicina moderna, quien afirmaba que “el vino es cosa admirablemente apropiada al hombre, tanto en el estado de salud como en el de enfermedad, si se le administra oportunamente y con justa medida, según la constitución individual“.

No nos hemos de sentir culpables por acompañar nuestras comidas con vino. Hablamos siempre de un consumo moderado. Es un elemento más de nuestra tradicional dieta, de nuestra alimentación. Hemos de enseñar a los jóvenes a saber apreciar este producto de la tierra y despertar los sentidos que la gastronomía nos puede aportar. Saber beber se convierte en un placer más de la vida.

Para más información consulta la web de la Fundación para la Investigación del Vino y Nutrición

Prohiben venta de vino por un desnudo

Agosto 21, 2009

Ocurrió en el estado de Alabama en los Estados Unidos. Las autoridades ordenaron no vender las botellas por lo “ofensivo” de una ninfa sin ropa en la etiqueta Las autoridades del estado de Alabama prohibieron la venta de una marca de vinos porque las etiquetas de sus botellas muestran una ninfa desnuda montada en una bicicleta con alas.

Fuentes de la Junta de Control de Bebidas Alcohólicas del estado indicaron que el organismo envió una carta a comercios y restaurantes ordenándoles que no vendan el vino porque la etiqueta ha sido rechazada.

Añadieron que, de acuerdo con las normas del estado, están prohibidas las etiquetas que sean “ofensivas o inmodestas” según informa el diario español ABC en su versión on line.

Bill Leigon, presidente de la empresa vitivinícola Hahn Family Wines, señaló que el vino se ha estado vendiendo en todo el país y que, hasta ahora, no se habían recibido quejas por la etiqueta.

Se recupera el vino argentino de la mano de EE.UU. y Canadá

Agosto 21, 2009

Alfredo Sainz
LA NACION

Estados Unidos y Canadá se convirtieron en la nueva tabla de salvación para la industria del vino argentino. A principios de año, la crisis internacional amenazaba con romper la racha de más de una década de crecimiento en las exportaciones de vino embotellado argentino. Sin embargo, el repunte en la demanda en mercados como el norteamericano y el canadiense explica que en los primeros siete meses del año las ventas al exterior del sector hayan registrado una suba de 13,7% en volumen y de 12,3% en dólares.

Según informó ayer la consultora especializada Caucasia Wine Thinking, entre enero y julio de 2009 las exportaciones de vino embotellado superaron la barrera de los 100.000 millones de litros por un valor de US$ 307,3 millones. Este fuerte crecimiento sirvió para compensar la caída de más de 36% que registraron las ventas de mostos.

A la hora de entender la buena performance de la industria todas las miradas están puestas en los Estados Unidos y Canadá, que no sólo se consolidaron como los dos principales destinos del vino argentino -juntos explican casi la mitad de las exportaciones del rubro-, sino que también crecieron en lo que va del año, con tasas superiores al 40 por ciento. “La crisis internacional se transformó en una gran oportunidad para el vino argentino, especialmente en los mercados de América del Norte, donde se registraron importantes bajas en el valor promedio de los vinos. Se está produciendo un corrimiento de consumidores desde el segmento de 30/40 dólares al de 10/20 dólares, franja donde el vino argentino es altamente competitivo frente a productores de otros países”, explicó José Zuccardi, socio de la bodega Zuccardi, que registró un alza del 115% en sus exportaciones en la primera mitad del año, hasta alcanzar los US$ 17,2 millones.

En Bodegas Norton -otra de las firmas que integran el pelotón de las cinco líderes en materia de exportación- también destacan que el público norteamericano está conociendo cada vez más el vino malbec, que ya representa el 40 por ciento de las exportaciones totales argentinas. “Hay un trabajo que viene desde hace varios años para posicionar el vino argentino, traccionado especialmente por el malbec”, explicó Alejandro Panighini, gerente de Exportaciones de Norton.

Alta gama

El crecimiento de las exportaciones del vino argentino también es impulsado por la expansión de los productos embotellados en desmedro del vino a granel, e incluso algunas bodegas ya se animan a incursionar con productos de alta gama como el Icono 2006, que acaba de presentar Luigi Bosca y que se comercializará en la Argentina y en el exterior a casi 200 dólares la botella. “En los últimos años la Argentina fue generando una reputación en el exterior, que hoy permite que algunos vinos locales puedan competir en la gama más alta”, señaló Alberto Arizu, socio de Luigi Bosca.

En Caucasia además destacaron que el alza en las ventas al exterior fue acompañado por un proceso de atomización a nivel de las bodegas. “El mayor crecimiento en las exportaciones estuvo dado por medianos y chicos exportadores, lo que redujo la brecha de ingresos entre grandes y pequeñas empresas”, explicaron en la consultora.

Alianza entre países del Nuevo Mundo para la promoción de sus vinos

Agosto 21, 2009


Fuente: Winesfromspain
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Area Geografica

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Representantes de los sectores vitivinícolas de Nueva Zelanda, California, Chile, Sudáfrica y Argentina —pero no de Australia— anunciaron recientemente la creación de la denominada ‘New World Alliance’, una coalición cuyo objetivo será luchar contra sus competidores comunes, los productores del llamado ‘Viejo Mundo’.

Ya antes de la celebración de Vinexpo de este año había conversaciones a media voz sobre la formación de la citada alianza, y de sus posibles intenciones de organizar una feria paralela enfocada principalmente a los vinos del ‘Nuevo Mundo’. Saliendo al paso de los rumores, los representantes de la ‘New World Alliance’ han informado de que harán pública su estrategia de marketing conjunta en la próxima edición de Prowein, en Marzo de 2010, una estrategia que pretende ahorrar costes vía economías de escala y que se basará en el intercambio de buenas prácticas comerciales.

Su Birch, directora general de ‘Wines of South Africa’, afirma que “trabajando juntos podemos presentar un programa atractivo para los principales creadores de opinión por una fracción del precio que nos costaría hacerlo individualmente”. Aunque seguirán siendo competidores entre sí, los socios de la nueva coalición están convencidos de que el intercambio de conocimientos será beneficioso para todos, tanto a nivel de viñedos y bodega como en los ámbitos del ‘packaging’, la mercadotecnia y la logística.

Resonancia Magnetica Nuclear

Agosto 21, 2009

Resonancia Magnética Nuclear, una técnica revolucionaria para el análisis del vino

La Resonancia Magnética Nuclear (RMN) es una herramienta de enorme potencial para la supervisión y control de procesos biológicos como la fermentación alcohólica y maloláctica, según han demostrado investigadores de la Universidad de La Rioja en colaboración con Bodegas Patrocinio SCL. Su estudio, puntero en el ámbito internacional, ha sido publicado en la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry.

La introducción de la Resonancia Magnética Nuclear en el mundo de la enología está revolucionando las técnicas de análisis, ya que se trata de una metodología no invasiva que permite realizar el seguimiento de diversos compuestos durante la elaboración del vino sin necesidad de tratamientos previos de la muestra.
Mediante la RMN se obtiene información directa y visual de cada uno de estos compuestos (etanol, ácidos acético, málico, láctico y succínico y aminoácidos prolina y alanina) de forma simultánea.

El trabajo ha sido llevado a cabo por los investigadores del Departamento de Química de la Universidad de La Rioja Alberto Avenoza, Jesús Manuel Peregrina, Héctor Busto, Eva López y Susana Cabredo, en colaboración con Martina López, de Bodegas Patrocinio SCL. Esta bodega ha aportado las muestras y datos analíticos de mostos y vinos procedentes de la variedad tempranillo sobre las que se realizaron los estudios.

Noticias
Aplican nueva tecnología para la elaboración de vinos sin alcohol

Fuente: Dicyt
Investigadores de Agrobiotec, rama biotecnológica del Grupo Matarromera, han elaborado vino sin alcohol a través de un proceso físico denominado Columna de Conos Rotarios (SCC, por sus siglas en inglés). Mediante este sistema, el vino sufre la separación de sus elementos, obteniendo por un lado los aromas y por otro el alcohol, y finalmente el resto de componentes. Tras aislar el alcohol, el vino se reconstruye con unas condiciones organolépticas muy similares a las de la bebida tradicional.La Columna de Conos Rotatorios (CCR) es una tecnología desarrollada en Australia y supone el método más rápido y eficaz del mundo para capturar y conservar los componentes volátiles de sabor de todo tipo de sustancias liquidas o líquidos con sólidos en suspensión. El CCR es una columna vertical de acero en cuyo interior se disponen dos series de conos invertidos, unos fijos y otros rotatorios, en torno a un eje. El producto entra por arriba y baja por la fuerza de la gravedad, pasando de cono en cono hasta llegar a la parte inferior de la columna.

Los conos rotatorios centrifugan suavemente el vino hasta crear pequeñas capas de líquido y, simultáneamente, un gas inerte recorre la columna en sentido contrario (ascendente) y captura las moléculas más volátiles del vino. En primer lugar, las moléculas más ligeras que componen los sabores y aromas se condensan en un líquido incoloro que puede retirarse. El proceso puede repetirse hasta retirar la cantidad deseada de alcohol. Después, pueden recombinarse el aroma, el sabor y el cuerpo del vino.
El proyecto llevado a cabo por Agrobiotec tiene la intención de abrir mercados y llegar a nuevos segmentos potenciales. El vino obtenido cuenta con un 0’05 por ciento de alcohol y un bajo contenido calórico (cuatro kilocalorías por cien mililitros),

El proyecto llevado a cabo por Agrobiotec tiene la intención de abrir mercados y llegar a nuevos segmentos potenciales. El vino obtenido cuenta con un 0’05 por ciento de alcohol y un bajo contenido calórico (cuatro kilocalorías por cien mililitros),

What You’re Drinking Now

Agosto 17, 2009

Our recent survey reveals how the recession has affected wine consumers

Thomas Matthews
Wine Spectator
Posted: July 13, 2009

Hard times can require difficult choices. Although wine consumers are cautiously optimistic about the prospects for the general economy, most have cut back on their wine spending compared with a year ago, according to the results of a recent survey conducted on WineSpectator.com.

Strategies vary as people seek to maximize their pleasure in light of newly constrained budgets. Many of those who are still drinking their favorite wines are buying less of them. Even more are seeking out value wines they haven’t tried before. Others are drinking wines from their cellar instead of purchasing new ones.

“I’m spending a little less on wine today than I did a year ago,” wrote one survey respondent, a man in his 20s who lives in the southwestern United States. “A lot less $30 bottles, a lot more $15 bottles. I now buy more value wines I haven’t tried before. I have made it a game to find good wine for cheap.” A year ago, he generally spent $21 to $50 per bottle at retail. Today, he spends $10 to $20.

In all, 61 percent of respondents said they were spending less on wine now compared with a year ago (35 percent are spending a little less; 26 percent are spending a lot less). Only 10 percent are spending more. Last year, 54 percent of respondents spent $21 to $50 per bottle at retail, and 16 percent spent more than $50. Now the largest category of respondents, 43 percent, reports spending $10 to $20 per bottle. The percentage of those spending in the $21 to $50 range has decreased to 39 percent, while the more than $50 group represents only 10 percent of respondents.

Shifting Strategies

Those who are most pessimistic about the future have reduced their wine budgets most significantly. Among people who believe that the economy will be worse a year from now—11 percent of respondents—34 percent are spending much less on wine than they did last year. “Being in mortgage banking, I lost my job last year,” wrote a consumer in his 40s who lives in the South and believes that the economy will be worse next year. He reports spending more than $50 per bottle at retail a year ago, but currently spends $10 to $20. “Although I found another position, I can’t justify spending $50 to $150 on a bottle of wine,” he said. “I now look for good quality-to-price ratios instead of trophy wines.”

The same belt-tightening is affecting wine purchases in restaurants. A year ago, 66 percent of respondents usually spent more than $50 for a bottle of wine when dining out. Now, 55 percent typically spend $50 or less. “Whereas a year ago I would spend more than $100 on wine at a restaurant about once a week, now that $100-plus expenditure is only about once a month,” reported a woman in her 40s from the South who believes that the economy will worsen during the next year. She has decreased her average restaurant wine purchase from $100 or more to $75 to $100.

One cost-cutting strategy mentioned by many survey takers is to abandon the chase for scarce, trendy bottlings. “This economy has made the decision of whether to buy some high-priced, mailing-list-only wines a whole lot easier,” a man in his 30s from the Northwest commented. “More often than not, they’re a pass.”

These days, wine lovers who have stocked cellars are drinking more of their assets as a way to reduce expenditures. “I have decided to drink wines from my cellar, which, with very limited exceptions, I will not replace this year or next,” reported a man over 50 who lives in the Southwest. A year ago he was spending more than $50 per bottle at retail; he has decreased that to $10 to $20.

Most common, however, is an increased focus on value wines as a way to cut costs without sacrificing quality. “Now is the time to be adventurous,” stated a man from the Northwest in his 40s who has reduced his average expenditure at retail from $21 to $50 per bottle to $10 to $20. “There are a lot of good wines at great prices out there, and experimenting is crucial to the palate.”

In this effort, wine lovers are turning to trusted sources for information. When asked to name one or two factors that influenced their purchase of value wines new to them, 63 percent said they looked for those rated highly by critics, and 31 percent bought ones recommended by salespeople.

“I find myself researching wines more before going into the wineshop,” wrote a woman from the Northeast in her 40s who used to spend $21 to $50 per bottle but has reduced that to $10 to $20. “I spend more time looking for the ‘really good but really cheap’ bottle than I used to,” she said. “I also use my Wine Spectator Mobile while in the store to see how well a wine rates and if the retail price listed is over or under the suggested price given by Wine Spectator.”

A man in his 20s who lives outside the continental U.S. summed up this approach: “For me, it’s a combination of the critic’s tasting notes, recommendation by a trusted salesperson and the desire to explore other wine regions.”

Of course, not everyone is suffering equally from the recession, and some people are finding opportunities amid the turmoil. “I’m spending more on wine today than I did a year ago,” said a woman under 30, who lives outside the U.S. and has increased her average retail purchase from less than $20 last year to $21 to $50 today. “With prices going down, now is a great time to look for deals.”

But no matter how their wine-buying habits have changed over the past year, respondents frequently expressed the importance of wine drinking in their lives. “I’m spending about the same on wine today as I did a year ago,” reported a woman over 50 who lives in the Northeast. “Drinking good wine is both inflation- and deflation-proof. A good bottle is worth its value and is at least one thing that can be counted on not to disappoint.”

Wines for Difficult Times

What wines are people drinking now, compared with a year ago? Among other questions, we asked them to gauge their consumption from 13 different winegrowing regions around the world.

The big winner was Argentina. It was the only region whose wines a plurality of respondents—38 percent—say they are drinking more of now than they were a year ago.

In addition, we asked which varietal wines people had recently tried as a value alternative (up to two responses were allowed). In reds, the answer was overwhelmingly Malbec, Argentina’s signature grape, with 41 percent of respondents citing it as among their value explorations. The next closest grapes were Sauvignon Blanc, at 27 percent, and Spain’s Tempranillo, at 24 percent.

Other regions that showed gains over the past year include Spain (34 percent of respondents have increased their purchases from this country) and Chile (33 percent). These two regions also came in first and second as the most reliable source for value wines, at 17 percent and 16 percent, respectively.

In a positive sign for the future, younger wine drinkers seem more adventurous in their purchases. Among respondents 29 years of age or younger, a higher percentage said they were buying more value wines they hadn’t tried before. And a plurality reported increasing their purchases from Argentina, Chile, France and Spain.

Regions that have held their own among all respondents include California (45 percent are drinking the same amount), Italy (42 percent) and “other U.S.” (40 percent).

The biggest losers were France and Australia; 37 percent and 35 percent of respondents, respectively, indicated they are drinking less from these two countries compared with a year ago. Yet Australia came in fourth among reliable sources for values (13 percent), suggesting its decline is related less to its price-to-quality ratio than to flavor profile or image. Still, that’s a more favorable position than Austria’s—a solid majority of respondents (59 percent) told us they never drink the country’s wines.

Survey Results

We posted the “What You’re Drinking Now” survey on WineSpectator.com in April and May. It drew a total of 1,846 respondents, of which 93 percent answered all 22 questions posed.

The overall group was relatively evenly divided geographically, with 27 percent living in the southwestern United States (ranging from Texas to California), 20 percent residing in the Northeast (New England and the mid-Atlantic states) and a combined 21 percent responding from the Mid- and Northwest; 14 percent live outside the United States.

Respondents represented several generations, with 37 percent of respondents over 50 years of age and 36 percent being 39 or younger. Most of the respondents were male, and most were consumers; 18 percent work in some aspect of the wine trade.