
ACERCA DE ALGUNOS ‘VENDEDORES DE ILUSIONES’ EN EL MUNDO DEL VINO
septiembre 3, 2010Hay personajes en el mundo del vino, que recorren distintos continentes, asesorando en cada país vitivinícola un sin fin de bodegas. Son los denominados’flying winemakers’, que en algunos casos logran con su asesoría conquistar ciertos éxitos, aunque en otros pareciera que luego de posicionarse a través de un efectivo marketing personal, apenas serían meros ‘vendedores de ilusiones’.
En ese escalón parece haber caído la enóloga española Isabel Mijares, conocida en el medio argentino entre los hacedores del vino, quien quedó al descubierto en la última semana en ocasión de realizarse en México el “Concurso Ensenada, Tierra de Vinos 2009”.
Es que la enóloga española -al parecer- le habría vendido a los organizadores del certámen vínico, sus servicios de asesora, pero con el valor agregado del servicio de “tráfico de influencias”.
Pero alguién le puso el cascabel al gato. Fue nada menos que el mismo Federico Castellucci, Director General de la OIV (Organización Internacional de la Vid y el Vino) al enviarle una dura misiva a los responsables del concurso mexicano de Baja California, desacreditándolos energicamente, manifestando el desagrado de la Institución por el uso indebido y no autorizado del nombre de la Organización rectora de la actividad vitivinícola en el mundo.
A su vez, Castellucci también le envío una carta fechada en París, a la propia Mijares, donde le expresa su asombro al leer que en la propia página web del concurso, como en los medios escritos, que dicho concurso “contará con el patrocinio de la OIV. Patrocinio que, le informo por si no lo supiese, no ha sido ni debatido ni en consecuencia otorgado por las instancias responsables de la Organización que tengo el honor de dirigir”.
“También me ha sorprendido de manera non grata, y por ello me dirijo a usted, leer
en la Prensa que ‘Maria Isabel Mijares reconocida catadora miembro de la
orgarización Internacional de la viña y el vino avalará el certamen’. Sabiendo ambos que dicha afirmación no contiene verdad alguna, no entiendo, ni sé, cómo hayan podido llegar a semejante desinformación en los medios de comunicación, pero me provoca profundo desagrado comprobar cómo se está utilizando de manera ilicita el nombre de ta OIV”, culminó Castellucci su contundente escrito.
Oscar Pinco